El desayuno escolar: clave para nutrir la creatividad y el bienestar infantil

¿Sabías que aproximadamente la mitad de los niños entre 11 y 17 años van sin desayunar a la escuela? Si eres de las personas que se levantan con el tiempo justo por las mañanas, que se saltan el desayuno o no le dan la importancia que merece, es momento de cambiar de perspectiva. El desayuno es una de las comidas más importantes del día. Saltárselo, especialmente en los niños, tiene consecuencias perjudiciales para el organismo. El cerebro recurre a las reservas de energía, obteniendo energía de los músculos, lo que interfiere con el crecimiento y desarrollo de los más pequeños. Además, el cuerpo entra en un modo de “ahorro” que favorece el aumento de peso y genera un deseo de “picoteo” durante el día.

La actividad diaria de los niños, tanto física como mental, requiere el combustible que los alimentos saludables proporcionan para un rendimiento satisfactorio. Sin este combustible, o con el depósito en reserva, afrontarán el día con una serie de desventajas, especialmente en cuanto a concentración, aprendizaje y rendimiento.

Estudios han demostrado que una alimentación equilibrada en la edad escolar mejora la memoria, la atención y el pensamiento divergente, base de la creatividad. Además, los niños que desayunan de manera saludable presentan menos irritabilidad, ansiedad y fatiga.

El desayuno no tiene que ser un banquete ni complicado, pero sí debe estar bien planificado, y sería ideal que siempre esté acompañado por los papás. Recuerden que es un momento clave para la conexión familiar. Además, en la mesa compartida los niños pueden familiarizarse con diferentes platos o alimentos que no están acostumbrados a comer, lo que les ayudará a probarlos y consumirlos de manera natural.

Cuando hablamos de un desayuno saludable, los nutriólogos nos referimos a que éste contenga proteínas, grasas saludables, carbohidratos y fibra.

La combinación adecuada de estos alimentos nos proporcionará un desayuno apetitoso, agradable y saludable, que nos brindará energía y vitalidad. No es necesario que sea un plato grande ni complicado de preparar; lo importante es que sea sabroso y visualmente atractivo. Recuerden que la comida también entra por los ojos. Pueden jugar a hacer figuritas o formas con los alimentos, o incluso permitir que los niños participen en la preparación, lo que ayudará a despertar su apetito.

Es importante tener cuidado con los alimentos que elegimos. El hecho de que un niño coma “algo” no siempre garantiza que esté recibiendo los nutrientes necesarios. Ofrecer alimentos procesados, industrializados o ricos en azúcares no será beneficioso. Si tienes dudas sobre lo que es mejor para tu hijo, es recomendable acudir a un profesional que te guíe y asesore.

Si tu hijo no está acostumbrado a comer por la mañana o no tiene apetito (algo muy común en algunos niños), una opción es ofrecer un alimento más pequeño pero cargado de nutrientes, como un batido de frutas con leche o yogur y avena. Este plato, aunque más sencillo, cubre todos los grupos alimenticios mencionados anteriormente.

Si no tienes tiempo para preparar el desayuno por las mañanas, tienes dos opciones: levantarte un poco más temprano o preparar el desayuno desde el día anterior. De esta manera, tendrás una rutina más organizada y fácil para tus hijos.

A continuación, te dejo algunas ideas de desayunos saludables, ricos y divertidos para que puedas implementar. Te invito a probarlos y a contarme cómo reacciona tu hijo, especialmente si no solía desayunar.

 

Valeria Barona Sevilla

Nutrióloga clínica especialista en salud hormonal y en niños.

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